El termalismo es la acción terapéutica de algunas aguas naturales sobre ciertas
enfermedades, especialmente afecciones crónicas del aparato locomotor,
respiratorio y digestivo.
Su utilización se remonta a hace más de 2.000 años, cuando empezaron a
aplicarse las propiedades terapéuticas de las aguas minero - medicinales. Estas
aguas, ingeridas por vía oral o en forma de inhalaciones, baños, lodos, chorros,
saunas, etc., carecen de efectos secundarios y varían de composición química
en cada estación termal, cambiando también sus indicaciones terapéuticas.
Las aguas sódicas son estimulantes. Las sulfuradas tienen una acción beneficiosa sobre la piel, el aparato
respiratorio y el locomotor. Las ferruginosas, ricas en hierro, favorecen la regeneración de la sangre,
mejoran los casos de anemia y actúan positivamente sobre las enfermedades
de la piel, además de colaborar con los regímenes adelgazantes.
Las aguas radiactivas tienen efectos sedantes y analgésicos para combatir el
estrés, la ansiedad y las depresiones. Las aguas sulfatadas tienen efectos laxantes y diuréticos.
Las bicarbonatadas son recomendables para problemas del aparato digestivo. Las carbónicas estimulan el apetito y favorecen el buen funcionamiento del
aparato circulatorio.
Se denomina cura termal al conjunto de técnicas crenoterápicas, hidroterápicas
y complementarias llevadas a cabo a un ritmo, intensidad, duración y frecuencia
establecidos previamente por el médico y realizadas en un establecimiento
termal. Las curas termales no solamente sanan sino que previenen la
enfermedad, regeneran el cuerpo y proporcionan descanso a la mente.
Actualmente los balnearios se han modernizado y pueden considerarse lugares
de esparcimiento y diversión, tanto para ancianos como para jóvenes. Su oferta
se ha ampliado hasta convertirse en lugares vacacionales. Situados
normalmente en maravillosos paisajes, ofrecen paseos y lugares para el
descanso, actividades culturales, deportivas y lúdicas, excursiones, etc.
España cuenta con un centenar de establecimientos termales activos en la
actualidad, de los cuales 80 disponen de alojamiento, cuya categoría varía de un
establecimiento a otro (desde hoteles de lujo a hostales, fondas o
apartamentos).