¡Hola!¡Buen día! [Regístrate] [Abre Tu Cuenta]

beruby.com - Empieza el día ahorrando
sección Descargas Alternativas Cómo ganar dinero en Internetx


TERAPIAS Y TEMAS ALTERNATIVOS DESTACADOS

Acupuntura (10) Animales (111) Artículo (149) Biodanza (13) Budismo (2) Carta Astral (3) Casa Rural (21) Centro (95) Crecimiento Personal (9) Crisis (17) Curso (295) Derechos Humanos (39) Ecología (61) Espiritualidad (12) Flores de Bach (5) Gestalt (6) Gratis (15) Herbolario (5) Higienismo (10) Holístico (1) Homeopatía (7) Librería (5) Masaje (21) Matrix (4) Meditación (18) Naturopatía (15) ONG (90) Osteopatía (5) Ovni (2) Parto Natural (7) Pnl (5) Quiromasaje (5) Reflexología (1) Reiki (12) Restaurante (16) Salud Natural (42) Sanación (45) Tarot (55) Turismo (145) Turismo rural (40) Veganismo (5) Vegetarianismo (13) Vida Sana (108) Yoga (38) Zen (7)



La preparación del terreno

Sección ecología

Artículos agricultura ecológica
¿Cómo crear un huerto
de frutas y frutos secos?

[ver otros artículos]
[recomienda este artículo]

La preparación del terreno

por Rebecca Caisse

La primera consideración a la hora de preparar un terreno para su huerto es el estado del suelo y el drenaje. De lo primero que debe ocuparse en cualquier zona donde haya un problema es del drenaje. Si el problema no es muy grave, bastará con que haga una excavación doble para romper cualquier concavidad dura (suelo compacto impenetrable por las raíces) y airear e introducir materia orgánica en el suelo. En un suelo muy arcilloso, puede necesitar un drenaje auxiliar cavando profundo un sumidero lleno de piedras (un agujero o depósito que sirva como drenaje para el agua) en el extremo más bajo del huerto con uno o más tubos de desagüe cubiertos con seis pulgadas de grava enterrada a dos pies de profundidad que lleguenn hasta él. Otros tratamientos para los suelos muy arcillosos son enterrar cenizas, escombros machacados, arena gruesa, etc., en la capa superficial del suelo e introducir materia orgánica abundante y voluminosa, compost bien podrido, o turba gruesa para incrementar el contenido de humus y abrir la estructura del suelo.

El suelo ideal para cultivar la gama más amplia de frutas y frutos secos es un suelo margoso mediano que combine las ventajas de los suelos arenosos y arcillosos y que contenga abundante materia orgánica y minerales. Pocos jardineros son lo bastante afortunados como para tener un suelo así. Sin embargo, cualquier clase de suelo puede mejorarse a través de un programa de métodos orgánicos para acondicionar el suelo.

Para sacar el mayor partido posible a la fertilidad del suelo, son necesarios estiércol bien descompuesto, compost y minerales. Los suelos arenosos se beneficiarán de la adición de turba gruesa, arcilla, o incluso subsuelo procedente de excavaciones. Los suelos arcillosos deben ser cultivados concienzudamente, y la cal hace que la arcilla sea más manejable al estimular la formación de terrones de tierra.

Casi todos los suelos son deficientes en uno o más minerales. Estos pueden ser añadidos en forma de roca de fosfato, fosfato coloidal, polvo de granito, feldespato, roca glacial molida y arenisca verde. Los fertilizantes naturales de roca son lentos y duran mucho. Se les dan bastante bien los suelos ácidos y son más efectivos cuando se combinan con abonos animales crudos y/o abonos verdes

Un suelo sano depende de las cantidades adecuadas de materia orgánica. Aunque el estiércol de corral ha sido usado para este fin durante mucho tiempo, el compost de jardín bien hecho es una alternativa excelente. A parte del material enfermo, todos los residuos vegetales y desechos de la cocina deberían ser transformados en compost y devueltos al suelo. Se pueden utilizar varios métodos para hacer compost, pero todos requieren buena aeración, buen drenaje, humedad adecuada y un equilibrio entre el material seco grueso y los tejidos vegetales blandos o estiércol animal. La materia seca debería ser puesta en capas con materia vegetal blanda o estiércol animal y luego regarse. La harina de huesos u otros fertilizantes naturales pueden ser añadidos al montón para aportar nutrientes adicionales.

Otro buen método de incrementar la materia orgánica en el suelo es mediante el abono verde. Una cosecha de rápido crecimiento como mostaza, arveja, trébol o altramuz se siembra temprano y se introduce en el suelo unas pocas semanas antes de que el huerto sea plantado.

El suelo nunca debería dejarse al descubierto, sobre todo en sitios inclinados ya que puede producirse la erosión. Puede usar plantas que tapen el suelo o un mulch de materias orgánicas como corteza molida, paja vieja, recortes de césped y/u hojas

FUENTE: Fuente: EL SISTEMA HIGIENISTA DE LA SALUD, Copyright @ 1986 LIFE SCIENCE INSTITUTE. Traductora: Natividad Casado Sierra. Los derechos en español pertenecen a la Fundación PHARUS.