
Jardín Ecológico: Pasos
básicos para crearlo con éxito
Un suelo virgen también puede haber sido dañado. Su capa superficial del suelo puede haber "desaparecido" a causa de los constructores, o su valor puede disminuir al mezclarlo con el subsuelo. La capa superficial del suelo está entre ocho a catorce pulgadas por encima del suelo, y es más oscura y más fértil que el subsuelo. En cualquier caso, un jardín nuevo no ha tenido tiempo de construir un suelo muy friable (que se desmenuza fácilmente) lleno de nutrientes y microorganismos. Pero aún así puede conseguir una buena cosecha el primer año, si sique unos pocos pasos sencillos. Hay tres pasos básicos para cultivar las plantas con éxito:
1. Producir un suelo vivo, ligero y desmenuzable, granular, que retenga bien al agua y que contenga todas las sustancias necesarias para la vida vegetal. Debe contener materia orgánica, organismos vivos, la "atmósfera" adecuada para el suelo, humedad y nutrientes para el crecimiento de las plantas y microorganismos.
Hay 3 tipos básicos de suelo: arcilloso, arenoso y margoso.
El arcilloso absorbe el agua lentamente, el drenaje es muy débil y la aeración es limitada. A las raíces de las plantas les cuesta penetrar este suelo. El yeso y la cal pueden mejorar la aeración y el drenaje de estos suelos. La materia orgánica mejorará la circulación del aire (compost, corteza molida, serrín, mantillo, musgo).
Los suelos arenosos tienen el problema contrario: dejan pasar mucho oxígeno y las raíces lo atraviesan fácilemente. Tiene un drenaje demasiado bueno, tanto que el agua y los nutrientes hidrosolubles lo atraviesan demasiado rápidamente. Es necesario añadir materia orgánica que tenga una textura fina y esponjosa que retenga el agua y los nutrientes. El musgo es ese material y tiene la ventaja de que se descompone lentamente, pero prácticamente no contiene nutrientes (además en grandes cantidades puede aumentar la acidez del suelo.) El compost se descompone más rápido pero suministra nutrientes al suelo. Los productos de madera y las cáscaras no son muy beneficiosos para el suelo arenoso. Se puede añadir arcilla y de este modo equilibrarlo.
La adición de estas y otras materias orgánicas acabarán transformando un suelo arenoso en un buen suelo margoso, que contenga un equilibrio de partículas de diferentes tamaños, y un buen suministro de humus (sustancia oscura y pejagosa creada por la descomposición de las materias orgánicas). Este suelo margoso estará lleno de nutrientes valiosos y será capaz de producir plantas comestibles sanas y vigorosas.
El suelo margoso es el suelo ideal. Pocos jardineros son lo bastante afortunados como para contar con un suelo margoso natural pero puede crearse gradualmente en casi cualquier parte.
2. Mantenga el suelo de su jardín de verduras y el suelo debajo de sus árboles frutales cubierto siempre con aproximadamente seis pulgadas de mulch orgánico. Para los jardínes y las vides la altura debería oscilar entre tres a seis pulgadas y para los árboles frutales entre seis a nueve pulgadas.
3. Proporcione la humedad adecuada. Un riego profundo una vez o dos veces a la semana es preferibe a un riego ligero cada día. Una ligera llovizna de menos de media pulgada no es motivo para no regar. El agua poco profunda hace que las raíces se vuelvan hacia arriba buscando la humedad y puede matar a las plantas. Un regado profundo hace que las raíces sean profundas y fuertes. Es mejor regar por la mañana temprano o a última hora de la tarde. No conviene regar en exceso el jardín o los árboles y no es necesario regar cada día.
No conviene usar agua ablandada artificialmente porque a menudo contiene demasiado sodio. Tampoco conviene usar agua artificialmente fluorada o agua cuyo contenido en fluor natural sea alto porque las puntas de las hojas se volverán marrones.
COMO EMPEZAR
Limpie el jardín de maleza y malas hierbas y cave ligeramente para mullir la tierra. Cave un pie o así evitando llegar a la capa superficial del suelo. En años sucesivos es posible que apenas tenga que volver a cavar, si cultiva de forma orgánica, con un mulch permanente, porque el suelo será fácil de trabajar.
Eche un poco de compost orgánico sobre el suelo y tápelo con un mulch de seis pulgadas. Esto hay que hacerlo al menos con tres o cuatro semanas de antelación antes de la primera siembra. Meta todas las sobras de la mesa (preferiblemente crudas) entre las capas del mulch; esto es lo que se conoce por compostaje en capas. Empiece a hacer esto inmediatamente y después continue el compostaje por capas una vez que el jardín esté sembrado y desarrollándose. (Los desperdicíos de los plátanos son una fuente especialmente rica de nutrientes, y amados por las lombrices.) Estas sobras nunca son basura. No hay olores o molestias animales, si los residuos se esconden bajo el mulch una o dos pulgadas. A medida que pase el tiempo, la materia orgánica en el suelo se convertirá en humus, y la actividad biológica de las bacterias y de las lombrices se desarrollará bajo el mulch.
FUENTE: Copyright @1986 LIFE SCIENCE INNSTITUTE. NOVENA PARTE: FACTORES ECOLÓGICOS Y SU PAPEL EN LA NUTRICIÓN.
Lección Cuadragésimo novena: El jardín orgánico: porqué deben evitarse los alimentos cultivados convencionalmente.
Traducción: Natividad Casado.
Los derechos en español pertenecen a la Fundación PHARUS.