Artículos ecología y bienestar
[ver otros artículos]
[recomienda este artículo]
MITCH: ¿desastre natural o masacre?
Los huracanes son motores ventiladores que anulan desequilibrios térmicos
en la atmósfera, suministrando aires calientes ecuatoriales hacia los
polares. El dióxido de carbono, producido por el consumo de carburantes, es
responsable de casi todo el Efecto Invernadero, el cual calienta el
ecuador, y así aumenta la frecuencia y / o intensidad de los huracanes.
El Efecto Invernadero legalmente existe. Ya no es sólo una teoría
científica sino un hecho jurídico. Una ley que protege a las víctimas de
los huracanes; si es que las víctimas y aquellos que se solaridizan con
ellos conocen la ley. Y Mitch, por la fecha en que se produjo, su
trayecto y fuerza, fue un huracan evidentemente producto del efecto
invernadero.
La vida respira. Principalmente la vegetal inhala dióxido de carbono y
exhala oxígeno; e inversamente, la vida animal respira inhalando oxígeno y
exhalando dióxido de carbono. Con sólo saber esto podemos concluir que hay
un cierto equilibrio que mantener entre poblaciones vegetales y animales.
Resulta que el hombre, transformando tanto del reino vegetal en animal, ha
creado, mantiene, y aumenta un desequilibrio artificial, el llamado Efecto
Invernadero. Además, el motor industrial del hombre también respira como
los animales, inhalando oxígeno y exhalando dióxido de carbono, pero ¡mil
veces más!
No hacen falta cumbres de científicos para determinar si el clima está o no
desequilibrado. La industria moderna viola la misma ley termodinámica en
que fue basada, la de la entropía. Los efectos son evidentes en muchos
aspetos de la biósfera. Sucede que el Efecto Invernadero es el que mejor
se puede observar, y por lo tanto se ha podido comprobar científicamente.
La ley interpreta que quienes más carburantes consumen más contribuyen al
Efecto Invernadero y huracanes. Se concedieron cuatro mil millones de
dólares a las víctimas de las tabacaleras estadounidenses. Pero en Centro
America, las víctimas del "cochecismo" norteamericano esperan la ayuda
humanitaria de los propios autores de su ruina.
Hace un año en Kioto, Bert Bolin -presidente honorífico del Panel
Intergubernamental para el Cambio Climático- y el presidente del (IPCC)
Robert Watson, testificaron las advertencias de los 2.000 científicos,
encargados por Naciones Unidas de investigar el clima:
- 1. "Los recursos de agua y la producción de alimentos se verán afectados."
- 2. "La reducción de las cosechas será especialmente grave en zonas
tropicales y subtropicales, donde ya hay hambrunas".
- 3."Los potenciales impactos sanitarios incluyen cólera, fiebre, dengue,
malaria y envenenamiento por biotoxinas."
- 4."Africa es el continente más vulnerable al cambio climático, debido a la
sequía recurrente, la agricultura dependiente de las lluvias y la falta de
recursos para tomar medidas de adaptación."
- 5."El mar subirá y muchas islas desaparecerán."
- 6. "Los principales efectos se manifestarán probablemente en un cambio de
la frecuencia de los fenómenos extremos y de la precipitación, lo que
causará más sequías en algunas áreas y más crecidas fluviales en otras".
En fin: los paises pobres se verán destrozados por los ricos si no dejan de
contaminar. Igual que las huellas testifican la identidad del protagonista
de un robo común, los responsables han dejado sus huellas ahora en Centro
América.
Mitch fue generado por el consumo de carburantes. Por lo tanto, en lugar
de recibir ayudas, los damnificados deben ser indemnizados por lo que es un
flagrante caso de negligencia por parte de los paises ricos.
Existen tribunales internacionales y pruebas científicas para obligar a los
responsables del cambio climático a recompensar directamente a sus
víctimas.
Pero la manera con que las ONG están tratando el asunto diluye la
negligencia de los contaminadores y anula su responsabilidad a la hora de
pagar. No ayudar, sino pagar. Y no sólamente las pérdidas de casas y
puentes, sino de seres humanos. Y no por fenómeno natural, sino masacre.
Si las ONG funcionaran más como organizaciones no gubernamentales, y menos
como "organizaciones neogubernamentales", las denuncias ya estarían
pendientes. Pero nadie, ni siquiera las ONG, toman el cambio climático en
serio: ni los cumbres de Rio, Kioto ni Buenos Aires en serio.
Podríamos después de Mitch, a través de las tribunales internacionales
existentes, no sólo conseguir la indemnización para los damnificados sino
hacer que el cambio climático se tomara con seriedad de una vez por todas.
Sin embargo, las ayudas de las ONG contribuyen a que Mitch no halle eco en
el ámbito legal.
También el neoliberalismo bananero y cafetero tiene que rendir cuentas en
cuanto a la desestabilización de suelos; sin mencionar que han provocado
flagrante descuido de la infraestructura social donde viven los más pobres
al reducir el presupuesto público a un 10% del PIB, (insuficientes para
hacer frente a los "desastres naturales").
El 23 de Septiembre la Reserva Federal de EE.UU. aportó 3.500 millones de
dólares en concepto de ayuda para evitar la quiebra de la empresa finaciera
LTCM (Long Term Credit Management), de inversión latinamericana de alto
riesgo. El 7 de Noviembre, después de más de 11.000 muertos, miles más
desaparecidos y millones de damnificados, los paises ricos habían aportado
100 millones de dólares, (35 veces menos). Ahora la "aldea global" propone
la condonación de la deuda externa de los paises afectados por Mitch, pero
al coste de la clase media de los paises ricos. Todos sufren las
consecuencias de LTCM y Mitch, menos las élites.
En todo el mundo rico, las cadenas de televisión han inventado la
"telesolidaridad" montando telemaratones para las víctimas de Mitch. Los
mismos medios de comunicación que promocionan el consumo y despilfarro de
carburantes que provocaron Mitch. Recaudando dinero para, y a la vez
lavando conciencias como, las ONG.
Televisión, la Federal Reserve, la ONU, las cumbres de Rio, Kioto y Buenos
Aires, y las ONG: todos cooperan , con o sin querer, como parches, para que
no cambie nada. Y para que Mitch, como todos los desastres, se convierta en
otra bonanza.
Si todo lo que hacemos por conseguir un mundo mejor ha de servir de algo,
Mitch constituye el juicio del siglo, si no del milenio, y posiblemente los
principios de otra revolución industrial. Si no, las buenas intenciones
de los colaboradores, voluntarios y solidarios ayudarán más a que siga
igual EL PROBLEMA mañana, que a que se contrarresten sus efectos hoy. En
cuanto acaban las labores de rescate, quizás podrían las ONG volver a casa
e intentar suprimir la necesidad de tanta compasión con un poco de
rebeldía.
FUENTE: Les envio este artículo publicado en el Mundo Obrero de Febrero y en
revistas y sitios internet en Canadá, Nicaragua y Argentina.
EARCOM@NEXO.COM
FUENTE: Les envio este artículo publicado en el Mundo Obrero de Febrero y en revistas y sitios internet en Canadá, Nicaragua y Argentina. EARCOM@NEXO.COM


