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Eyaculación precoz.
Disfunción sexual
por Ana Mª Alcoy
Naturópata - Sexóloga
Disfunción sexual
por Ana Mª Alcoy
Naturópata - Sexóloga
LA MAYORIA DE LOS ANIMALES mamíferos tienen
cierto grado de eyaculación precoz, el
hombre no iba a ser una excepción.
Cualquier terapeuta sabe que es un problema
de fácil solución, sin embargo el hombre que
vive este problema no se consuela con estas
reflexiones.
Masters y Johnson consideran que un
hombre tiene eyaculación precoz si no puede
controlar su función eyaculatoria por un
tiempo suficiente durante el contacto intravaginal
para producir satisfacción sexual a su pareja.
Las causas físicas son excepcionales;
la inflamación de la uretra, prostatitis, asimismo si
existe una pérdida de control de esfínteres
por un proceso neurológico pueden aparecer
dichos trastornos. El período refractario del
hombre que padece esta disfunción es más
corto favoreciendo el tener una nueva
erección y un nuevo orgasmo poco después del
primero.
Las primeras experiencias sexuales
pueden influir de una forma negativa en la vida
de un individuo; si este primer contacto ha
sido con una prostituta que deseaba acabar
demasiado pronto puede condicionar a una
respuesta rápida. Al igual que experimentar
en lugares poco favorables, el asiento
posterior de un coche, el bosque, un cine...
La ansiedad y las tensiones son los principales
obstáculos en el campo de la sexualidad.
Hay una gran mayoría de jóvenes que
viven la masturbación como algo sucio, se
autoestimulan de una forma rápida para evitar
ser sorprendidos, se acostumbran a hacerlo
así durante años, cuando desean tener una
relación normal en pareja eyaculan
prematuramente, esto se convierte en un
círculo vicioso, del que el hombre piensa que nunca va
a poder salir.
El orgasmo es un reflejo, depende del
sistema simpático que, en el punto límite
advierte a las glándulas seminales situadas justo
detrás de la próstata se preparan para
expulsar el esperma acumulado durante la
excitación sexual, para impedir la eyaculación hay
que estimular el parasimpático, se puede
aprender a controlar la respiración para evitar
que el simpático tome la delantera.
El tantra enseña que cuando hay angustia
la eyaculación se produce rápido, pero
cuando no la hay, la eyaculación puede
postergarse durante horas incluso, varios días, pues no
es necesaria. Cuando el amor es profundo,
los amantes se fortalecen el uno al otro y la
eyaculación cesa completamente quedando
unidos durante años sin ninguna eyaculación,
sin despilfarro de energía. Se relajan el uno al
otro, el sexo deja de esta basado en la
excitación, se convertirá en una distensión, lo
consiguen abandonándose a la energía vital. Pero
amarse a estos niveles cósmicos es algo
complejo, pero si se desea poder controlar a
voluntad la eyaculación expongamos algunos
consejos:
TRATAMIENTO
1ª ETAPA: Autoestimularse a solas, con el fin de controlar la eyaculación, es muy efectivo el Método Parada-Arranque, cuando el hombre siente que va a eyacular, apretar el glande y soltar. Repetirlo al menos 3 o 4 veces antes de llegar al orgasmo.
2ª ETAPA: Una vez que es capaz de llegar a controlar por sí mismo toda la situación está preparado para hacerlo en pareja, utilizar de nuevo el método parada-arranque.
3ª ETAPA: Cuando realice el coito los movimientos deben ser armónicos, nada de movimientos de sacudida, la posición menos adecuada es El Misionero en la que el hombre está encima de la mujer. Se debe incrementar la frecuencia de las relaciones sexuales.
Para acabar con la angustia y el miedo que tienen estos hombres nada mejor que recurrir a la Medicina Alternativa; Fitoterapia, Homeopatía, Flores de Bach.
Técnicas de relajación; Yoga, Hipnoterapia... Aprender a respirar de una manera correcta puede ser de gran ayuda. Podemos completar el tratamiento con algunos ejercicios que proponen los tántricos:
A) Control génito-urinario, especialmente de los esfínteres, jugando a orinar por escalones sucesivos; se suelta un poco de orina durante 1 o 2 seg. Luego se para, dejar salir otro chorrito parsimonioso hasta que la vejiga se vacíe. Durante la retención, se imagina que reabsorbe la orina en la vejiga, contrayendo fuerte y simultáneamente los 2 esfínteres así como el músculo elevador del ano. Practicada regularmente, esta técnica, facilita el control de la eyaculación.
B) Concentrarse en contraer el pene, si se realiza cuando está en erección, se mueve y se acerca al cuerpo, para controlar la eyaculación hay que pensar en distendirlas voluntariamente cuando se acerque el momento límite, hay que contraer estos músculos, hasta que un temblor recorra el espinazo, luego -y aquí está lo esencial de este ejercicio distendirlos, durante algunos segundos.
Acentuando la fase de distención y prolongándola, la erección se debilita y termina incluso por desaparecer. Este procedimiento puede utilizarse durante el contacto sexual, al principio permaneciendo inmóvil, después se puede hacer incluso durante los movimientos vitales.
Estos 2 ejercicios son muy positivos para
conseguir alejarse de la fase límite y evitar la
eyaculación.
FUENTE: Revista red alternativa, Núm. 14 - SEP-OCT 1997, pág. 30-31


