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Salud = ¿Intolerancia?

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Salud = ¿Intolerancia?
por José Manuel Casado

Desde que empecé a practicar un estilo de vida verdaderamente sano acorde a la fisiología y anatomía de mi cuerpo mi actitud ante las personas ha variado considerablemente. Al principio y empujado por mi enorme entusiamo por mi nueva forma de vivir quería que todo el mundo hiciera lo mismo que yo y aquellas que no lo hacían, y eran muchas, por cierto, no me agradaban y las miraba con mala cara pensando que eran inferiores a mi. Quien fumaba, quien bebía, quien comía alimentos insanos, quien no hacía ejercicio, quien usaba abrigos o prendas de piel, quien trasnochaba o quien no tomaba el sol formaba parte de mi lista negra de personas malas, no gratas e inferiores a mi. Sin embargo, esta actitud sólo me trajo conflictos, disputas, malentendidos y soledad. Las personas huían de mi pues no se sentían libres y tenían temor de hablar conmigo ante mis inevitables y constantes críticas negativas y miradas sentenciadoras.

Además, creía, que tenía que elegir amigos que pensaran como yo y vivieran un estilo de vida sano como el mío. Esta selección provocaba que personas no tan sanas pero con caracteres agradables los excluyera de mi círculo de amistades. Poco a poco y con la ayuda de mi mejor amigo, la vida, sentí que este no era el camino auténtico de una salud plena.

Tuvo que transcurrir mucho tiempo, tuve que sufrir muchos abandonos de personas queridas para darme cuenta que mi actitud no era correcta. Llegué a la conclusión que cuanto más sano eres más tolerante tienes que ser con los demás y que a las personas hay que valorarlas por las cualidades que emanan de su corazón: nobleza, bondad, comprensión, solidaridad, amor desinteresado, alegría de vivir y deseo de ayudar a los demás. Sí, la tolerancia, la flexibilidad y la comprensión, eran cualidades que tenía que trabajar y desarrollar.

Hay muchas personas que no practican un estilo de vida sano: fuman, beben, comen muy mal, no hacen ejercicio, etc., pero, muchas de ellas, sin embargo, son personas encantadoras, entonces, ¿porqué cerrarles nuestras puertas?¿Por qué criticarles en vez de quererles tal como son? Si las personas se sienten libres, reconfortadas y alegres, a tu lado, ¿crees que huirán de ti? Tendemos a deformar a las personas para que encajen en nuestra propia imagen en vez de dejarlas que sean ellas mismas. ¿Deseas que las personas practiquen un estilo de vida sano? Para conseguirlo, se tolerante, comprensivo con ellas y predica con el ejemplo. Muchas veces exigimos de los demás lo que no nos exigimos a nosotros mismos . Piensa que antes de practicar un estilo de vida sano hacías lo mismo que ellos. Hay personas que deciden mejorar su vida antes que otras dependiendo de su personalidad, circunstancias y grado de evolución.

Todos tenemos derecho, repito todos, a elegir nuestro camino. Algunos eligirán el camino de la enfermedad y otros de la salud. Otros de la sabiduría o de la ignorancia. Otros del odio o del amor, ¡están en su derecho! ¿No has tenido derecho a elegir el camino de la salud? Entonces, ¿por qué los demás no van a tener el derecho de elegir otro camino? Creemos que por saber más debemos imponer nuestras ideas. Conozco a muchas personas que porque están "sanas" saben mucho piensan que deben imponer sus criterios a todo el mundo y claro, más tarde o más temprano, se quedan totalmente solas.

La salud es más que comer alimentos vegetales, que beber agua pura, que dormir las horas suficientes, que ayunar, que respirar aire fresco, que hacer ejercicio frecuentemente. Muchas personas hacen lo anterior pero sus rostros reflejan odio, resentimientos, intolerancia y falta de amor por los demás, a todos ellos les digo, ¡qué cambien su interior¡¡Qué mejoren su comunicación con los demás! Y entonces, sí, entonces, será cuando lograrán una salud plena y maravillosa.

Fuente: Artículo del fundador y creador de red alternativa extraído de Boletines años 1995 - 1996 de la editorial higea: http://www.higea.org/ .