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El Mito de los Resfriados

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Salud natural: higienismo: artículos

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El Mito de los Resfriados
por José Manuel Casado Sierra

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Cuando llega el invierno frío y lluvioso es habitual oír a la gente que ha "cogido" su constipado porque se ha enfriado al salir a la calle o al no abrigarse lo suficiente aquel día por la noche o se lo ha pegado su hermano o su compañero de trabajo. Por estas fechas la demanda de aspirinas y medicamentos para frenar el temido e incomprendido constipado o resfriado aumenta enormemente. Parece que en los Estados Unidos de América las más de 50 millones de aspirinas consumidas al día, lo que equivale a 20.000 toneladas de aspirina al año, no son suficientes para evitar que sufran anualmente más de ¡ 500.000.000 resfriados ! Por ejemplo, los niños americanos menores de 4 años sufren una media de 8 resfriados al año.

Científicos y médicos a pesar de años y años de estudio y millones gastados en sus laboratorios siguen sin obtener la respuesta sobre la causa del común resfriado aunque siempre les queda echar la culpa a las bacterias o virus. La razón es porque quieren obtener una respuesta a través de sus microoscopios olvidando el sentido común y la lógica.

Si tienes un resfriado y acudes a un médico ya sabes lo que te espera, ¿verdad? Una aspirina o antibióticos, y un buen consejo, por supuesto: abríguese por favor! No te preguntará nada sobre tu estilo de vida: qué comes, dónde vives, en qué trabajas, qué bebes, etc. Te recetará algo típico y se acabó la consulta.

Si aplicamos una vez más nuestro sentido común y no nos dejamos llevar por la corriente de la sociedad convencional, podemos cuestionar lo que se considera como causa normal del común constipado o resfriado.

Si el frío es la causa de los constipados todas las personas expuestas al mismo lo sufrirían siempre, sin embargo, la realidad es muy distinta. Ciertas religiones rompen trozos de hielo y con ellos bautizan a sus nuevos conversos y éstos no desarrollan resfriados. Los cazadores recorren largas distancias, se mojan al cruzar ríos y charcos, soportando temperaturas invernales y no desarrollan resfriados. Cientos de personas se bañan en las aguas de los ríos helados de la Europa Nórdica y no "cogen" resfriados. Miles de soldados en la Primera Guerra Mundial dormían a la intemperie en sus trincheras en un clima muy frío y húmedo, raramente "cogían" resfriados. Yo he estado desnudo a más de 2.100 metros en plenas montañas y no he "cogido" ningún resfriado o he estado haciendo footing nevando o lloviendo en temperaturas muy frías y no me he constipado. Los animales viven al aire libre soportando temperaturas muy frías y no "cogen" resfriados. Además, el aire frío contiene más oxígeno que el aire cálido. Hay un 25% más de oxígeno a 0°C que ha 36°C; teniendo en cuenta que el oxígeno es el nutriente más importante para nuestra salud no parece lógico pensar que a una temperatura fría con más oxígeno sea más fácil enfermar.

Aunque la mayoría de las personas piensan que exponerse al frío y a la humedad causa los resfriados, algunos de los resfriados más severos se desarrollan en verano y en periodos de sequía. Yo, por ejemplo, he tenido resfriados muy fuertes en pleno verano con más de 40°C. Los resfriados son más comunes en climas húmedos y fríos porque comemos más y peor, estamos menos activos y permanecemos más tiempo en nuestras casas o lugares cerrados pobremente ventilados. En cambio, durante el verano comemos menos y mejor (más frutas y verduras crudas), nos movemos más y permanecemos más tiempo al aire libre. Por otro lado, en verano, la Naturaleza tiende a deshacerse del exceso de alimentos a través del proceso de eliminación llamado diarrea.

Cuando hace calor tu cuerpo abre los poros y suda, de esta forma mantiene su temperatura constante. Cuando hace frío, se suceden una serie de reacciones entre las cuales está el cierre de los poros de la piel para mantener la temperatura corporal. Esto puede ocasionar un abandono temporal de los quehaceres normales de eliminación.

Al cerrarse los poros, las toxinas que se eliminan a través de ellos son dirigidas al aparato respiratorio, y si el cuerpo está ya tóxico, estas toxinas retenidas pueden alcanzar un nivel que obligue al cuerpo a iniciar una crisis de eliminación como por ejemplo el llamado resfriado o gripe.

No es necesario buscar una "cura" para los resfriados porque ellos mismos son procesos "curativos." No deberían suprimirse. Se les debería permitir completar su trabajo de purificación sin interferencia.

Cuando las membranas de la nariz y la garganta son seleccionadas por tu cuerpo para expulsar el exceso de toxinas acumulado, esto lo denominamos resfriado o constipado. El común resfriado es un proceso de eliminación extra, es una medida curativa de limpieza.

Las dos grandes causas del resfriado

son el exceso y la exhaustación (enervación) de la energía nerviosa. Excesos en la comida, principalmente azúcar, almidones y lácteos. Comer preocupado, estresado o excitado o bajo circunstanclas similares, deterioran nuestras capacidades digestivas provocando un envenenamiento general y una eliminación de la carga tóxica a través de una vía de eliminación suplementaria, en este caso, la garganta o/y la nariz.

Los resfriados se desarrollan con frecuencia después de las fiestas navideñas, ¿la razón? Excesos de alimentos insanos, excesos de bebidas insanas y falta de horas de sueño.

Los resfriados no son algo que "cogamos" o que nos "peguen". No cogemos algo sino que nos estamos liberando de algo. Los síntomas del resfriado como los estornudos, la tos y el goteo nasal son simplemente esfuerzos de la Naturaleza para liberarse del exceso que le perjudica.

Los resfriados están localizados generalmente en la nariz y duran muy poco tiempo. Sin embargo, si la persona continúa con sus prácticas insanas, debilita cada vez más a su cuerpo, y el resfriado se extiende a la garganta y al pecho. Cada resfriado posterior parece más profundo, más largo y más problemático. Finalmente, aquel resfriado curativo se convierte en una enfermedad crónica.

¿Qué podemos hacer si nuestro cuerpo se ve obligado a desarrollar un resfriado? La forma más rápida e eficaz para no inteferir con este proceso curativo es a través del ayuno. La persona constipada debería parar de comer y tomar únicamente agua pura, y si esto le es difícil al menos estar a base de zumos de frutas crudas. Comer intensifica y prolonga el resfriado. Se puede tomar toda el agua que se quiera si se tiene sed. Irse a la cama (dejando la ventana abierta o semiabierta) y descansar es muy importante porque se conserva energía, no se gasta y se utiliza para acelerar el proceso de eliminación del exceso tóxico acumulado. En uno o varios días, dependiendo del nivel tóxico, el proceso del resfriado terminará. Si la persona debido a su estilo de vida no puede quedarse en cama durante unos días sería conveniente que se acostara pronto y buscara un descanso extra dentro de sus posibilidades. La temperatura de la habitación debería ser agradable no estresante.

Simplemente, ¡compruébalo, en tu próximo resfriado! Y quizás, dejes atrás el mito convencional del resfriado.

Fuente: Artículo extraído del Boletín número 12 de la Editorial Higea ( http://www.higea.org/ ) Año: diciembre de 1996 .El autor es Experto en Nutrición y las Ciencias de la Salud. Escritor editor y fundador de este portal y de Higea.